miércoles, 6 de diciembre de 2017

BOLLITOS DE CARDAMOMO Y CANELA


¡Que ganas tenía de estrenar el horno nuevo de mi madre!. Se ha comprado un Electrolux CombiSteam Deluxe y es una pasada, lo que más me gusta es que es horno de vapor (con lo que mis panes saldrán maravillosos) y tiene una sonda de temperatura para hacer en su punto óptimo de cocción asados. Estoy deseando volver a casa de mi madre para hacer experimentos.
Para estrenarlo hice estos bollitos de cardamomo que desde que probé los que hizo mi amiga Laurita estaba deseando de hacerlos. 
No os podréis resistir a comeros sólo uno, acompañados de un café o un té hará las delicias de más de uno y de una.

INGREDIENTES:

Masa:
- 390 gr de harina de fuerza
- 210 gr de leche tibia
- 75 gr de azúcar
- 75 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 4 gr de levadura seca de panadería
- 4 gr de sal
- Una cucharadita de cardamomo molido
- Media cucharadita de canela

Relleno:
- 60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 60 gr de azúcar moreno
- Una cucharadita de harina
- Una cucharadita de cardamomo 
- Media cucharadita de canela

- Huevo batido para pintar la superficie de los bollitos antes de hornear

ELABORACIÓN:

Ponemos en una amasadora todos los ingredientes de la masa y amasamos hasta obtener una masa lisa y homogénea. Hacemos una bola y tapamos con un film transparente. Dejamos reposar hasta que doble su volumen, el tiempo dependerá de la temperatura ambiente pero sobre 1 hora y media o 2 horas.
Mientras tanto hacemos el relleno, mezclamos todos los ingredientes con una cuchara y metemos en el frigorífico hasta que lo necesitemos.
Una vez la masa haya levado la ponemos sobre una superficie enharinada y extendemos con la ayuda de un rodillo. Nos deberá quedar un cuadrado de aproximadamente 40x50 cm.
Cubrimos con una fina capa de relleno de manera que ocupe las 2/3 parte del rectángulo.
A continuación, lo doblamos como un tríptico.
Con un cuchillo bien afilado cortamos tiras de 1 cm de grosor por la parte más corta del rectángulo.
Cada tira la retorcemos y enrollamos sobre sí misma de manera que la parte final quede en la parte de abajo.
Colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Tapamos y dejamos reposar sobre 1 hora y media.
Precalentamos el horno a 220º con calor arriba y abajo. En el horno de mi madre viene una función específica para pan y en concreto para bollitos dulces y esa es la que utilicé.
Pintamos con huevo batido la superficie de los bollitos y metemos en el horno, el tiempo va a depender de vuestro horno, entre 10 y 15 minutos, lo justo para que se hagan pero que queden tiernos.
¡No os podéis imaginar el olor tan rico que tendréis en vuestra cocina cuando hagáis estos bollitos!
Comerlos templaditos que es como más ricos están aunque tampoco les hago ascos a unos que ya estén fríos.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

CARNE AL AJILLO



Este es un plato rápido de hacer y con un resultado espectacular. He puesto carne en el título porque en realidad queda bien con cualquier tipo de carne que utilicemos. En este caso es pechuga (que a mi hija pequeña le encanta así) pero lo podéis hacer también con lomo, solomillo, cabezada, muslos de pollo, jamón,.....

INGREDIENTES:

- 1 Pechuga de pollo (o cualquier carne que os guste)
- 5 ó 6 dientes de ajo
- Una hoja de laurel
- Tomillo 
- Romero (en esta ocasión no tenía y no le he puesto)
- Un vaso de vino blanco
- Pimienta molida
- Sal
- Aceite de oliva

ELABORACIÓN:

Troceamos la carne y salpimentamos.
Cubrimos el fondo de una sartén con aceite de oliva (sed generosos si os gusta mojar sopitas de pan porque la salsita final está de muerte) y la ponemos al fuego.
Echamos la carne y la doramos.
Mientras tanto pelamos los ajos y los añadimos a la carne, también le pondremos la hoja de laurel. Cuando casi esté hecha le pondremos el tomillo y el romero.
Cuando la carne esté dorada añadimos el vaso de vino blanco y dejamos un par de minutos.
A la hora de servir no os olvidéis de poner un buen trozo de pan al lado, no os podréis resistir a mojar sopas de pan.


jueves, 17 de agosto de 2017

CARACOLES



Hay platos por los que sentimos predilección y es, sin duda, porque nos transportan a nuestra infancia y a tiempos que recordamos con especial cariño. Cuando como caracoles vienen a mi memoria recuerdos imborrables. Todo era una parafernalia, desde ir a cogerlos, cocinarlos, hasta comerlos debajo de la palmera del huerto de mi abuela.
Os cuento: Cuando era pequeña, junto con mi hermana y mi prima pasábamos los veranos en Padul, en la casa de mis tres abuelas (mi abuela y sus dos hermanas, las Miguelitas). A mitad de agosto nos hacía una visita mi tía Tere y es cuando no perdonábamos ir en busca de caracoles a la vega de El Padul. Había que levantarse bien temprano pues para recoger bastantes había que ir antes de que saliera el sol y, a poder ser, que hubiera habido una noche con mucha marea, así habría mucha humedad y los pobres caracolillos saldrían en bandada.
Después del madrugón había que preparar una buena capacha, algo de embutido y de pan, sin perdonar, por supuesto, las cuñas recién hechas de la panadería del Potrilla que las comprábamos de camino hacía la vega.
Pues con nuestras viandas a cuestas y montadas en nuestras bicicletas pedaleábamos hasta llegar a los "Quinientos", allí siempre encontrábamos un montón de caracoles. Entre risas y bromas se nos pasaba el rato cogiéndolos y saltando, de vez en cuando, de alegría cuando alguna de nosotras encontraba un caracol de los gordos, ¡menudo premio!.
Cuando ya salía el sol y los caracoles se habían escondido en un lugar más fresco era el momento de ir a Los Molinos y sentadas junto a la fuente "Del Mal Nombre" dábamos buena cuenta de nuestra capacha. ¡Que rico estaba todo después de una mañana de ejercicio y en pleno campo!.
Luego íbamos a casa y allí mi abuela echaba los caracoles en una enorme olla de porcelana roja, había que purgarlos durante 24 horas antes de cocinarlos. Para ello los rociaba con harina y los tapaba para que no se salieran.
Al día siguiente, mi tía Olimpia y mi tía Pura eran las encargadas de limpiarlos, ¡menuda tarea!. Una iba removiendo mientras la otra echaba sal y vinagre, cuando habían soltado gran parte de la baba se enjuagaban con el agua que sacaban del pozo y vuelta a empezar hasta que el agua saliera prácticamente limpia.
Entonces llegaba la hora de cocinarlos y de eso se encargaba mi abuela María y mi tía Tere.
Había que poner los caracoles limpios en una olla con agua fría y a fuego mínimo. Ésto era así porque con el calorcito los caracoles salen de su casita y quedaran todos con el cuerpo fuera. Cuando ya estaban todos fuera entonces se ponía a fuego fuerte, se les daba un hervor y ese agua se desechaba. Luego se cocinaban como os cuento a continuación.
Comerlos también era una fiesta, nos reuníamos todas alrededor de la vieja mesa verde plegable que poníamos bajo la palmera, allí era donde más fresquito hacía. Echábamos un rato de lo más divertido contando las aventuras y desventuras vividas en la búsqueda de los caracoles y peleándonos por ver cual de nosotras había cogido más caracoles gordos y, por supuesto, deleitándonos con este rico plato.
Después de todo lo que os he contado comprenderéis por qué este es un plato tan especial para mí, y por qué, aunque se pueden comer en todas las épocas del año, para mí, los caracoles son para el verano.


INGREDIENTES:

- 1 kg de caracoles (yo los suelo utilizar congelados o de los que venden ya limpios y listos para consumir, así nos evitamos la engorrosa tarea de limpiarlos)
- 2 litros de agua
- 4 dientes de ajo
- 2 rebanadas de pan
- 1 pimiento rojo seco
- 2 puñados de almendras con su piel
- Media cebolla
- Sal
- Aceite de oliva

Especias:
- 1/2 cucharadita pimienta negra
- 1 ó 2 cayenas (según el picante que te guste)
- 1 cucharadita de comino en polvo
- 1 cucharadita de orégano
- 1/2 cucharadita de tomillo
- 1 cucharadita de granos de cilantro
- Un par de ramas de hierbabuena

ELABORACIÓN:

Ponemos los caracoles en una olla con agua y lo llevamos a ebullición, yo suelo desechar ese agua. Les echamos agua limpia y de nuevo ponemos a hervir, unos 20-30 minutos junto con las cayenas y un poco de sal.
Mientras tanto freímos en una sartén los ajos y las almendras, una vez fritos lo echamos en el vaso de la batidora o en un mortero si queremos hacerlo a la antigua usanza.
En ese aceite freímos también las rebanadas de pan, y el pimiento rojo seco (cuidado porque se quema enseguida), ponemos junto a los ajos y las almendras.
Echamos un poco de agua para que se esponje un poco el pan y nos cueste menos trabajo batirlo todo.
Picamos la cebolla y la sofreímos, echamos al vaso de la batidora.
Vamos añadiendo todas las especias menos la hierbabuena. Batimos muy bien todo y lo agregamos a los caracoles, dejamos hervir durante unos 20-30 minutos más. Rectificamos de sal si fuese necesario.
Por último, cuando esté hecho echamos las ramitas de hierbabuena, para mi gusto son imprescindibles, le dan un gusto increíble.
Si lo hacéis de un día para otro mucho mejor, los sabores se acentúan mucho más.
Dependiendo de si os gustan más caldosito o más tipo salsa lo único que tenéis que hacer es echar más agua o dejar hirviendo más rato hasta quedar con la consistencia deseada. A mí me gustan con caldito para comer con cuchara.
Ni que decir tiene que las especias van en el gusto de cada uno y la cantidad igual, id probando hasta dar con la que más os guste y si no os queréis complicar la vida, venden unos preparados de especias para caracoles, aunque a mí me gusta echar mis propias especias.

martes, 8 de agosto de 2017

TARTA DE LIMÓN



Si os gusta el sabor a limón y queréis un postre muy refrescante...¡ésta es vuestra tarta!. Tiene una textura como la tarta de queso y admite un pincelado de mermelada de albaricoque por encima, aunque a mí, en esta ocasión, me apetecía tal cual, sin mermelada.

INGREDIENTES:

- 6 yogures naturales griegos sin azúcar
- 3 huevos
- 125 gr de azúcar
- 100 gr de harina
- 10 gr de levadura royal
- zumo de 2 limones
- ralladura de 1 limón
- un pellizco de cúrcuma (opcional)

ELABORACIÓN:

Poner en un recipiente los yogures con el zumo de limón, la ralladura y el azúcar, mezclar con unas varillas.
A continuación; echar los huevos y volver a mezclar.
Tamizar la harina con la levadura y añadir a la mezcla, remover hasta que quede todo integrado. 
Si vamos a echar un poco de cúrcuma lo hacemos junto la harina.
Echar la mezcla en un  molde redondo, a poder ser desmontable, para que sea más fácil desmoldarlo.
Metemos en el horno precalentado a 175º durante aproximadamente 45-50 minutos. Antes de sacarlo comprobaremos que esté hecho pinchándolo con un palillo y comprobando que sale limpio. 
Dejar enfríar y servir.

sábado, 29 de julio de 2017

ENSALADA ÁRABE DE ZANAHORIAS


Si queréis un ensalada para acompañar una barbacoa ésta me parece estupenda, sobre todo si es verano, por lo rica que es la zanahoria en betacarotenos que nos ayudan a protegernos del sol, entre otras cosas.
Es muy fácil de hacer así que si tenemos zanahorias es el frigorífico la improvisamos en un pis pas.

INGREDIENTES:

- 250 gr de zanahorias
- 1 ajo pequeño (o grande si nos gusta potente de sabor a ajo)
- Aceite de oliva
- Sal
- Zumo de limón
- Perejil 
- Pimienta
- Una pizca de comino en grano o molido

ELABORACIÓN:

Pelamos las zanahorias y las cocemos en agua con sal hasta que estén tiernas.
Reservamos y esperamos a que se enfríen.
Mientas tanto hacemos el aliño. En un mortero ponemos el ajo, la sal y los granos de comino, si no lo tenemos molido. Machacamos hasta que quede hecho un pasta, ponemos pimienta, zumo de limón y un buen chorro de aceite de oliva, removemos para ligar los ingredientes. Echamos un poco de perejil picado también.
Cortamos en rodajas las zanahorias ya frías y le echamos el aliño lo mezclamos y servimos en una fuente, espolvoreamos con un poco más de perejil picado.

domingo, 23 de julio de 2017

ENSALADA DE LENTEJAS


¡Que me gustan a mí las legumbres! Pero lo cierto es que cuando llega el calor las prefiero en ensalada y son tan agradecidas que admiten multitud de preparaciones diferentes.
Esta ensalada de lentejas me encanta por el toque del cilantro pero si no te gusta puedes sustituirlo por perejil o cualquier otra hierba fresca aromática que te guste.

INGREDIENTES:
- 200 gr de lentejas pardinas
- 2 tomates
- 1 cebolleta
- 1 pimiento verde
- sal
- 1 cucharadita de comino en polvo
- zumo de medio limón
- aceite de oliva
- un puñado de cilantro 

Para cocer las lentejas
- 2 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- una zanahoria

ELABORACIÓN:

Lo primero que hacemos es cocer las lentejas. Para ello ponemos las lentejas en una olla con agua fría junto con un par de dientes de ajo, dos hojas de laurel y una zanahoria. Dejamos cocer hasta que estén tiernas, sobre 20 minutos, aunque dependerá mucho del tipo de lenteja, el agua,..... Lo mejor es ir probándolas.
Si no tienes tiempo para cocerlas puedes hacer trampa y echarlas de bote cocidas. Pero en este caso enjuagalas muy bien antes de utilizarlas. 
Una vez cocidas escúrrelas y las ponemos en una ensaladera.
Picamos el tomate, pimiento, cebolla y cilantro y añadimos a las lentejas.
Hacemos una vinagreta con el aceite de oliva, el zumo de medio limón, comino y la sal. Vertemos sobre nuestra ensalada y removemos. Probamos y rectificamos hasta ponerla a nuestro gusto.
¡Así de fácil! Ya no hay excusa para no comer legumbres cuando aprieta el calor.

¡Ahhh! y si no queréis desperdiciar la zanahoria cocida picarla también en la ensalada que aquí no se tira nada de nada.

lunes, 10 de julio de 2017

ENSALADA DE QUINOA Y COLIFLOR


Sin duda el verano y el calor nos piden ensaladitas y a poder ser variadas para no aburrirnos siempre de las mismas. Yo he descubierto hace poco la quinoa y la verdad es que da mucho juego, además de ser muy nutritiva. 
Esta ensalada la vi en el libro de Isasaweis "Cocina sana para disfrutar", es prácticamente igual a la del libro salvo que a mí me gusta ponerle también coliflor. Y por cierto, si os gustan los libros de cocina lo recomiendo 100%, tiene unas recetas de lo más interesantes.

INGREDIENTES:

- Un vasito de quinoa (unos 150 gr)
- Un vasito de agua
- 1/4 de coliflor cocida o al vapor
- Tomatitos cherry
- Un aguacate
- Un puñado de anacardos
- Aceitunas negras
- 1 huevo cocido
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta molida
- Vinagre o limón según el gusto

ELABORACIÓN:

Cocer la quinoa según las instrucciones del fabricante. Algunas vienen sin lavar y hay que lavarla para quitarle una sustancia que tóxica y que puede amargar, aunque normalmente todas las que comercializan vienen lavadas.
Por lo general, hay que ponerlas en el doble de agua y dejarlas unos 20 minutos cociendo, en ese tiempo habrá consumido todo el líquido.

Si nuestros anacardos son sin tostar los ponemos en una sartén y los tostamos un poco.

Cuando la quinoa esté fría la ponemos en una ensaladera y le echamos el aguacate troceado, los tomates cherry abiertos por la mitad, las aceitunas negras, la coliflor cocida y el huevo cocido troceado.
Lo aliñamos con una vinagreta hecha con aceite de oliva, sal, pimienta molida y vinagre o zumo de limón, como más nos guste.